Casanicolás

Una luz en el duro camino de los migrantes centroamericanos es la que encuentran al llegar a tierras regias y saber que en medio de esta inmensa ciudad está para ellos Casanicolás: un espacio que ofrece un hogar temporal de reposo.

Este albergue ubicado en el municipio de Guadalupe y fue fundado hace una década por el Padre Luis Eduardo Villarreal, quien ha logrado conformar un valioso equipo de colaboradores que trabajan arduo por el mismo fin: reducir la condición de vulnerabilidad de los migrantes en el país.

Entre los objetivos específicos de Casanicolás se encuentran fomentar la cultura de información y de respeto sobre los derechos de migrantes, erradicar la violencia social que existe en torno a ellos, animando en la comunidad el sentido de asistencia, de acogida e integración solidaria.

“Este albergue se dedica a proveer una estancia corta a migrantes que están pasando por Nuevo León y que tienen intención de cruzar la frontera hacia Estados Unidos. Se les da techo, comida, ropa y calzado, artículos de higiene, así como servicios médicos, atención psicológica y jurídica”, explicó Jessika Juárez, egresada de RRII que apoya a esta causa con actividades de recaudación de fondos, como es trueque de libros en Callejero.

 

Jessika cuenta que en Casanicolás hay especialistas voluntarios que son los que brindan los servicios de salud, atención psicológica y jurídica en este espacio humanitario que les abre sus puertas desde hace 10 años.

“Hay días en que ellos comen y otros en los que no, además lo que ingieren muchas veces no son cosas nutritivas, lo que empeora su salud. Es por eso que las casas como esta ubicada en la colonia Guadalupe Victoria son muy importantes para que ellos puedan seguir adelante, esa red de albergues que los van guiando son un seguro para sus vidas”, dijo.