Fecha de inauguración:

17 de febrero del 2020

Un oasis de silencio dentro del Campus Monterrey que contribuye a mantener un sano equilibrio entre cuerpo, mente y espíritu.

¿Por qué dedicar un espacio a la reflexión? Como parte de su visión 2030, el Tecnológico de Monterrey ha apostado por un cambio que lleve a las personas a encontrar el florecimiento humano. Así surge el Espacio de Reflexión, que busca ser un oasis de silencio dentro del Campus Monterrey que contribuya a mantener un sano equilibrio entre cuerpo, mente y espíritu.

Tener la oportunidad de poner en pausa el bullicio y ajetreo de la rutina diaria es lo que ofrece este edificio. Además de proveer un lugar para crear experiencias espirituales que construyan paz y bienestar.

"Que esto sea una semilla que genere un cambio en la universidad, una universidad más humana, más empática, más incluyente, que al final es lo que estamos buscando todos".

— Salvador Alva

El arquitecto mexicano Alberto Kalach estuvo a cargo de diseñar este recinto dedicado a la introspección, la meditación, el autoconocimiento y el encuentro espiritual. A través de una arquitectura de líneas simples y el manejo de agua y luz logra un ambiente de quietud donde se fomenta el encuentro con uno mismo y con otras personas.

“Podemos generar la habilidad entre cuerpo, mente y espiritualidad para vivir de una manera más en paz y con uno mismo y, por supuesto, con una mejor conexión con todas las personas que están cerca de nosotros”.

— Mario Adrián Flores

El Espacio de Reflexión es una evolución de Punto Blanco, inaugurado en 2017 y que ha servido como base para orientar el diseño y conceptualización del nuevo edificio.

Físicamente, el espacio cuenta con tres áreas para acoger actividades diversas:

  • Un jardín exterior que propicia el contacto con la naturaleza y albergará actividades como lecturas, charlas, conciertos y meditaciones en movimiento.
  • Nivel inferior, llamado Punto Blanco, dedicado a la reflexión y el silencio. 
  • Nivel superior, llamado Ágora, un foro abierto con un mirador al Cerro de la Silla que invita al uso de la palabra o las artes espirituales. Cuenta con una caída de agua que estará activa 3 veces al día.

La obra fue posible gracias a la generosa contribución de Doña Eva Gonda Rivera quien participó en todas las etapas de desarrollo de proyecto. El espacio se dedica a la memoria de Don Eugenio Garza Lagüera, su esposo, quien fue presidente del Consejo directivo del Tecnológico de Monterrey de 1973 a 1997.

Tres áreas para el crecimiento interior

Con un recinto dedicado al encuentro con uno mismo y con los demás, la comunidad ahora tiene un espacio donde descansar e inspirarse en un ambiente de tranquilidad.

Inauguración del Espacio de Reflexión

Antes de abrir sus puertas al público se llevó a cabo la inauguración oficial del Espacio de Reflexión que permitió experimentar el edificio de noche.

Apertura del Espacio de Reflexión

La apertura del Espacio de Reflexión reunió a la comunidad Tec para conocer y utilizar las nuevas instalaciones. En el recorrido, los usuarios pudieron experimentar los diferentes ambientes de quietud que hay en cada rincón de este espacio.

"El edificio es muy atmosférico porque todo el tiempo está cambiando la luz, la arquitectura también habla del tiempo, de transcurrir".

— Alberto Kalach

Diseño inspirado en la naturaleza. El despacho de arquitectura T.A.X., liderado por Alberto Kalach, tomó como centro focal el Cerro de la Silla para meditar, reflexionar y voltear a ver la naturaleza. Ubicado entre el Edificio I y el Edificio VIII (antes edificio CIAP), este nuevo recinto sobresale como una ventana a la introspección, la meditación y la espiritualidad.

El diseño de líneas simples que juega con el manejo de la luz y el agua propicia un ambiente de tranquilidad. Lo que se refleja en un espacio abierto, salas ubicadas ligeramente bajo tierra y detalles que incitan la relajación.

Los principales componentes son piezas de concreto, una fuente de agua que cae del techo, una sala abierta que enmarca el Cerro de la Silla, así como el uso de madera y detalles en dorado y turquesa.

El diseño minimalista da una sensación de austeridad, pero su intención es honrar a la naturaleza y conmover a los usuarios, de modo que cuando entren al espacio, cambie su estado de ánimo.

Algunos elementos técnicos que destacan del Espacio de Reflexión:

  • Un total de 596 m2 de construcción.
  • Tono de concreto CEMEX especial diseñado especialmente para el edificio.
  • Uso de materiales únicos que armonizan con el propósito y función del edificio como mármol, maderas Teka y Sabino, y 33 m2 cuadrados de veneciano bizantino.

El proceso de diseño

Alberto Kalach y Raquel Font, del despacho de arquitectura T.A.X., explican cómo fue que el Cerro de la Silla se convirtió en el centro focal del proyecto y el homenaje que rinden a la naturaleza a través de este espacio.

Al interior del Espacio de Reflexión

El Espacio de Reflexión está conformado por tres áreas que incluyen un ágora en la parte alta, un área de jardín al exterior y un área interior llamada Punto Blanco. Cada espacio está diseñado para crear una experiencia de introspección donde los usuarios puedan encontrarse con sí mismos y los demás.

Al exterior del Espacio de Reflexión

Su diseño minimalista de líneas simples rinde homenaje a la naturaleza y se erige como un oasis de quietud dentro del Campus. Meditar en Punto Blanco, pasear por los jardines o ver el Cerro de la Silla desde el ágora serán experiencias que construyan paz y bienestar para la comunidad Tec.

“El silencio es un salvoconducto que nos permite llegar a ese espacio nuestro que a la vez nos resulta tan ajeno”.

— Inés Sáenz

Presentación del Espacio de Reflexión

El 6 de diciembre de 2018 anunciamos la creación de este espacio dedicado a la introspección. Después de 13 meses de trabajo y gracias a la participación de decenas de personas, el Campus cuenta ahora con este oasis de quietud.

Historia


El Espacio de Reflexión simboliza la evolución del Tecnológico de Monterrey hacia un sistema educativo integral que incluye el florecimiento humano en todos sus campus. Su antecedente Punto Blanco ha permitido aprender de la experiencia y fortalecer el proceso de diseño. Que este recuento sirva como recordatorio para no dejar de lado el balance entre cuerpo, mente y espíritu.

Antecedentes: Punto Blanco

Punto Blanco abrió sus puertas el 15 de febrero del 2017 como un espacio para la meditación, la reflexión y introspección en el Campus Monterrey. Este espacio, se ha convertido en un oasis de silencio y quietud para toda la comunidad del Campus. Sus experiencias inspiran el proyecto Espacio de Reflexión.