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Un día sin ellas

domingo, 8 marzo 2020

Lectura de 5 min.


Ante el panorama de violencia que viven las mujeres en el país, compartimos las reflexiones de las integrantes de nuestro equipo de trabajo en torno al paro nacional pactado para el 9 de marzo.

Ingrid y Fátima son tan solo dos de los nombres de mujeres que han sido asesinadas este año. Conocemos sus nombres porque sus casos han tenido amplia cobertura en los medios. Pero ¿qué hay de todos los otros casos que no llegan a difundirse a nivel nacional?

Las cifras del gobierno mexicano indican que en 2019 se registraron 1,006 feminicidios, aunque la activista María Salguero, quien ha desarrollado un mapa donde documenta este tipo de crímenes desde 2016, asegura que el número se eleva a 3,825. Es decir, que en el país mueren entre 10 y 11 mujeres al día.

Esta alarmante cifra de feminicidios ha llevado a que en los últimos años haya mayor exigencia a las autoridades por parte de las mujeres. Las marchas a finales del año pasado en la Ciudad de México y otros estados de la república reflejan el enojo por la impunidad y desdén con los que se maneja el tema.

Hartas de la inacción de autoridades, las mujeres han llamado a través de redes sociales a una nueva movilización para el 9 de marzo, un día después del Día Internacional de la Mujer, que cae en domingo. Esta vez buscan hacer un paro de labores a nivel nacional para demostrar la importancia del papel de las mujeres en la sociedad. 

Como muchas otras organizaciones y colectivos(as), en DistritoTec nos sumamos al movimiento para que las mujeres en nuestro equipo decidan sobre su participación en #UnDíaSinNosotras a la vez que reflexionamos sobre la problemática de la violencia de género.

En nuestro equipo participan mujeres diversas que tienen su propia forma de entender la vida, por lo que reunimos sus voces en esta reflexión sobre la importancia de sumarnos a la protesta nacional.

El grupo coincide en que participar en el llamado a parar el 9 de marzo es una forma de atender el problema desde sus propias trincheras. Si bien todas están conscientes de las razones de la protesta y de la necesidad de un cambio, cada una tiene su forma de abonar a la reflexión.

Lorena Pulido, comenta sobre el poder del paro que “nos permite construir un símbolo y los símbolos son fundamentales para comunicar mensajes. Para algunos públicos ya empieza a ser bastante claro que estamos viviendo una crisis y una emergencia nacional en torno a feminicidios y al estado de vulnerabilidad en el que las mujeres vivimos en este país, para otros, este movimiento lo empieza a hacer evidente. Creo que el contexto está en un punto de quiebre y me entusiasma lo que puede detonarse desde aquí”.

Por su parte, Sheila Ferniza, prioriza la reflexión y autocuidado tanto como la visibilización del tema. “Parar un día es un momento para reencontrarnos con otras mujeres, para sumar a aquellas que sin una convocatoria de esta magnitud y naturaleza no podrían sumarse… Parando o no, lo que no podemos es dejar que las cosas sigan como están”, señala.

Además, resalta la importancia del trabajo que hace falta hacer por parte de los hombres: “si bien la invitación para ellos no es a parar, sí es a asumir su responsabilidad en el trabajo hacia nuevas masculinidades”.

Diana Hernández tiene presentes los abusos y acosos que ha vivido en carne propia. “Ya no se puede salir a la calle sin evitar pensar en que en cualquier momento alguien te puede hacer algo por el simple hecho de ser mujer”.

Sumarse al paro es una forma de ver por el futuro de sus hijas. “Para mí es una lucha y una postura frente a lo que estamos viviendo. También significa para mí el proyectar un futuro mejor para mis 2 hijas mujeres, el ir propiciando que vuelvan a salir a las calles sin sentirse agredidas, violentadas o inseguras”.

Lucy Vázquez coincide en que este paro es para que la comunidad comprenda el valor de las mujeres. “Es un llamado de atención para que se garantice nuestra seguridad, para que se empiece a hacer algo firme contra los feminicidios, contra la violencia hacia la mujer”, asegura.

Por su parte, Laura de los Santos señala que es un día para reflexionar sobre cómo funcionan las dinámicas de género en los espacios de trabajo. “Sabemos que existe un violentómetro que se compone de pequeñas discriminaciones hasta llegar a la violencia, pero antes de eso hay muchas acciones que suceden en el día a día de todas las mujeres que todavía no se ha puesto suficiente atención para resolver, desde si las mujeres se sienten seguras llegando en transporte público a sus trabajos, pensar cuántas directivas hay en una institución, ver si existe un techo de cristal para alcanzar puestos de poder, discutir si ha habido comentarios machistas en juntas de trabajo, etc.”.

Además comparte que va a aprovechar el día para ir al colegio donde su mamá da clases y van a hablar con sus alumnos sobre el tema y harán conciencia sobre la violencia de género.

Para Paulina Morán “este paro tiene que abrir la reflexión de cómo todos nosotros estamos viendo el problema… no es un asueto, no es un día de descanso, es un momento para que las mujeres manifiesten su inconformidad con que parece no importarle a nadie”, asevera.

También destaca la importancia de que el tema se resuelva desde el interior de las empresas. “Este es un momento para que las instituciones y las empresas se revisen y digan ‘ok, qué estamos haciendo nosotros para solucionar este problema y cómo nos estamos quedando cortos en las soluciones que podemos implementar’”.

“Creo que es necesario sumarse si se hace de manera consciente, nada más cancelar actividades o decir “no pasa nada si faltan” no sirve de nada, creo que es necesario sumarse cuando detona una reflexión, especialmente al interior de las empresas”.

Y sobre cómo aportar soluciones desde su trinchera, señala que desde DistritoTec se puede “recuperar el tema de las calles seguras y espacios públicos que sean para todas las personas, que ayuden a que las mujeres se sientan cuidadas es una forma, otra es llevando actividad a lugares que normalmente están solos, otro es estableciendo mecanismos de cuidado comunitarios, que los vecinos se conozcan, que tengan formas de pedir ayuda”.

Carolina Leos enfatiza que el paro debe estar acompañado de acciones. “Para mí el paro es una oportunidad para demostrar que estamos organizándonos como mujeres en un solo frente luchando por un mismo objetivo: desmantelar la violencia estructural que vivimos todos los días de muchas maneras”.

En Casa Naranjos, se mantendrá el espacio abierto por si algún tallerista quiere acudir, pero Mariana, su coordinadora, va a parar. “Ese día no tengo planeado cerrar, justo porque somos un espacio que promueve el encuentro… en caso de que alguien quiera seguir, la Casa va a estar disponible. Yo no voy a venir”.

Para Mariana es importante aprovechar el día para informarse. “La situación de gran vulnerabilidad que sufrimos las mujeres en México ha levantado revuelo internacional los últimos años. Especialistas internacionales ya estudiaron y propusieron maneras de enfrentar esta crisis; de hecho, el gobierno mexicano ha firmado varios tratados internacionales en materia de protección a la mujer. Hay que enterarnos de esos compromisos y exigir su cumplimiento. Y también como sociedad, encaminarnos a implementar esas mejoras desde nuestro campo de acción.”

El nueve será un día sin ellas y esto significa que será también un día sin sus aportaciones a la causa. Hagamos lo propio para cambiar las cosas. El sistema sólo se va a caer, si dejamos todas y todos de sostenerlo.

*Puedes consultar los materiales aquí, aquí y aquí.

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